Sunday, 1 junio 2008
“Marinero de Luces” no podía salir cantando otra cosa que no fuera ese llanto, esa angustia, era lo que yo tenia adentro, tenia que sacarlo de alguna manera y esa fue la única forma.”

En las puertas del hotel donde se hospedaba“La Reina de la copla” fuimos abordados por un famoso periodista español, era de un canal muy importante y estaba atento a los pocos medios que la misma Isabel Pantoja y su manager habían permitido para las entrevistas.
Por Rossana Azuero
Fotos: Frank
Si contamos con los dedos de las manos, en realidad si éramos bien pocos, ya eso era un honor. Su compatriota lo único que hizo mientras esperábamos ser conducidos hasta su habitación fue hacernos pensar de que nos íbamos a encontrar una artista arrogante, sin querer hablar. Pero vaya sorpresa la que nos dimos, fue todo lo contrario, en mi caso ella nos recibió con una sonrisa que iluminaba su rostro y nos dio una cordial bienvenida.
La tonadillera lo primero que expresó fue: “Estoy muy contenta porque cuando sales de tu país para cantar aquí en América y vienes de tan lejos, solo esperas que todo salga bien”.
La artista Sevillana que vive cada canción al interpretarlas admitió, “lo que pasa es que en cada tema que interpreto primero conozco bien que dice la letra y luego vivo esa historia como propia. Es que al no sentir tu no trasmites y esa ha sido mi lucha de toda la vida, de lo contrario me quedaría en casa.”
Siempre cruzó por su pensamiento la idea de hacer realidad un sueño musical y lo logró con su producción “Diez boleros y una canción de amor”, su primera incursión en este género en el cual la Pantoja incorpora clásicos como “Si tú me dices ven”, “Sabor a mí” o “Perfidia”. “Me encanto porque fue una idea que yo tenia de hacia mucho tiempo y me gusto muchísimo el cantar esos boleros de toda la vida que han interpretado casi todos los artistas. Quería tener eso grabado y que se quedara ahí, a mi estilo, a mi forma, y ha sido precioso con un gran éxito solo en España, desgraciadamente, pues las casas de discos hoy en día están como más reacias a mandar el material para América y promocionarlo aquí.
He tenido la gran suerte, gracias a mi publico tanto en Estados Unidos, Puerto Rico, como todo Sur América, que yo he vendido mi discos sola. Lo que si te puedo decir es que le pongo muchas energía a todo lo que hago y he logrado un objetivo muy importante, no solo vender discos sino crecer musicalmente”, afirmo muy orgullosa.
Todo lo vivido ha formado parte de su excitante proceso de evolución, de aprendizaje, y eso lo dejó reflejado en la selección de los temas de “Diez boleros y una canción de amor”, ella nos agrega: “No creas que fue algo fácil. Date cuenta que me llegaron unos trescientos temas, ¿una locura no? y tener que escoger once solamente a sabiendas que todos me gustaban, como por ejemplo “Perfidia” e “Inolvidable” en ese lugar habían dos boleros nuevos pero no estaba convencida y preferí incluir estos. Grabe tan rápido que ni cuenta me di, es que toda mi vida esos boleros los había escuchado desde que tengo uso de razón, me gustaba mucho Antonio Machin y a él le he grabado “Dos gardenias”.
Mientras exista España debe existir el flamenco, la zarzuela y la copla, eso lo asegura la misma Isabel Pantoja que lleva una vida luchando por ese género. “Yo realice un show que se llamó “Sinfonía de la copla”, y me la pase durante año y medio viajando por mi pais, llegamos hasta Moscú con la Sinfónica de Moldavia que era de 60 profesores”.
Y recordando discos importantes e su carrera “Donde el corazón me lleve”, es uno de ellos.
“Es un disco precioso y le tengo un cariño tremendo porque Roberto Livi se esmeró mucho, ha sido uno de los más importante de mi carrera. “Donde el corazón me lleve” es la historia de una cantante, en este caso yo, y voy siempre donde mi corazón me lleva.”
El 30 de abril de 1983 se casó en Sevilla con Francisco Rivera ‘Paquirri’, el torero que la convertiría en la ‘Viuda de España’ en poco más de un año, cuando el toreaba una corrida, en plaza de Pozo Blanco, en 1984, borrándole de su rostro la alegría que siempre la acompañaba. Por eso nos aseguro que de todos estos años de carrera lo más lindo que pudo pasarle fue el haber vuelto a pisar los escenarios. “Eso es lo bonito que recuerdo después de fallecer Paco. Muy duro para mi pero muy importante porque fue una decisión acertada, de lo contrario no estaría sentada aquí contigo hoy. Me alejé un año, no sentía nada por mi carrera, a mi casi, casi, me empujaron y me pusieron en el escenario de vuelta, sino me hubiese muerto.”
Al hablar de “Marinero de luces”, por el que recibió varios discos de oro y platino, Isabel calla por segundos y continua, “¿sabes que pasa? Que para mi este disco no lo trato como tal porque es mi vida. Tuve la gran suerte de que José Luis Perales llegara a mi casa un día y me trajera una cinta, yo no quería saber de música, no quería nada, absolutamente nada, y a lo lejos de pronto lo escucho con la guitarrita interpretando esa canción, entonces en “Marinero de luces”, no podía salir cantando otra cosa que no fuera ese llanto, esa angustia, era lo que yo tenia adentro, tenia que sacarlo de alguna manera y esa fue la única forma.”
Son más de treinta años de carrera pisando muchos escenarios importantes del mundo y hasta el momento Isabel Pantoja no ha celebrado nada, ella lo expresa con esa sonrisa que siempre la acompaña: “Tenia que haberlo hecho ¿verdad? Todos los compañeros celebran los 20 o los 30 y mira que he luchado con mucho tesón, mucho trabajo, muchos viajes, pero lo bueno es que se pueden contar y cantar es dar alegría a la gente.”, concluyo.
































