Personalidades

Armando Plata Camacho

El nuevo Presidente de la ACL

 

Por Rossana Azuero

Todo en la vida llega justo a su tiempo, y hay un tiempo para todo. Un camino recorrido y disfrutado que le ha brindado muchas satisfacciones, fama y prestigio. Pero quizás lo más importante que ha ganado Armando Plata Camacho es el aprendizaje y la valoración que le da la humildad para seguir recorriendo ese camino con la misma alegría con la que un día comenzó su brillante carrera.

Un nuevo reto en tu carrera hoy te acompaña al ser nombrado Presidente por La Asociación Colombiana de Locutores y Comunicadores.

“Creo que la ACL está pasando por una etapa muy interesante de modernización, siendo una institución de casi más de 70 años pues necesitaba un cambio generacional y lo lograron, haciendo unos avances muy interesantes. Y ahí llego yo a continuar el camino de los anteriores miembros de la junta, a continuar con un trabajo muy interesante, un trabajo que está centrado tal vez en mucha educación para todos los miembros, y esta también orientado a mayor profesionalización y responsabilidad social. Acerca del manejo de los medios de hoy, tu sabes que eso cambió mucho con la ‘social media’, con mucha autorregulación también para que la gente sepa que tiene una responsabilidad de las cosas que hace y así seguir buscando nuevas avenidas que puedan ser rentables para todos los asociados”.

Al tiempo Armando confiesa que fue el socio más joven de la ACL.

“Si, fui uno de los primeros miembros, tenía para ese entonces unos 15 años. Fue cuando estaban los primeros fundadores, en los 70s, cuando Juan Harvey Caycedo y Carlos Pinzón me invitaron. Esta es una organización sin ánimo de lucro que busca que sus asociados puedan encontrar caminos para desarrollarse profesionalmente y en este momento hay cerca de 170 asociados. La idea es que la asociación pueda algún día llegar a tener el mayor número de personas, por eso se está abriendo no solo a locutores conocidos sino a los que están en camino de desarrollo profesional, y también a los comunicadores del todo el país. La idea es descentralizarse porque hasta hace unos meses estaba solo centrada en Bogotá, pero ahora queremos ir a todos los lugares de las provincias, incluyendo un capitulo internacional porque hay muchos colombianos alrededor del mundo que son locutores y comunicadores. También están los YouTubers, los Instagramers, los Influenciadores, ellos también son comunicadores y a lo mejor estando en nuestra asociación les podemos ayudar a que tengan un desarrollo profesional mayor y encuentren caminos en los que con ese talento maravilloso que les da la conexión con la gente, puedan hacer obras y tengan responsabilidad social”.

¿Pero tú ya tenías la predisposición para esta profesión de locutor desde niño?

“Cuando era muy jovencito, muy niño, mi madre me mandaba a traer pan a la tienda de la esquina y yo me iba con el plato a traer un peso de pan de esa época, año quizás 1955 o 56 y yo hacía que trasmitía lo que para ese momento era el evento nacional en Colombia, ‘La Vuelta a Colombia en bicicleta’, yo me sentía uno de los locutores dándole el cambio al otro transmovil (risas). Cada vez que recuerdo ese episodio pienso que con el tiempo uno se va puliendo, va encontrando su espacio, y también va descubriendo las posibilidades para competir, creo que tengo algo de creatividad, es como un don que Dios me dio, y en algunas oportunidades lo he aplicado con éxito y en otras no tanto”.

Tu carrera la inicias en Colombia en el año 1967 como comentarista de películas y música.

“Si, en efecto. En 1967 después de haber terminado el bachillerato en Chocontá y haber estado en la Escuela Militar de Cadetes, comencé a hacer contactos en la radio, fue una etapa difícil, pero encontré en el cine como el caballito de batalla para ingresar a los medios. Por esa época muy pocas personas tocaban el tema del cine y esa fue la entrada, primero a la televisión, y luego a la radio, hablando de películas”.

‘Pasaporte al Mundo’, fue un programa súper exitoso y que te llevo a viajar a muchos países.

“Fue un verdadero privilegio el viajar por cerca de cuarenta países, el realizar documentales, el estar en contacto con otras culturas, e influyó muchísimo en que yo tomara la decisión de salir de Colombia a finales de 1989, para instalarme en los Estados Unidos. Ese programa me permitió ver el mundo de otra manera, de tener contacto directo, de comparar, de desarrollar mucha creatividad, porque lo hacíamos con muy bajo presupuesto, pero luchando por encontrar cosas distintas y lo logramos. Una experiencia enriquecedora, en todos los sentidos, e inolvidable porque pienso que marco definitivamente mi vida hacia el futuro”.

Siendo el conductor de varios programas de entretenimiento en la radio y la televisión, tú tienes que haber vivido muchos momentos inolvidables.

“En la radio hice parte del Campeonato Mundial de Locución en 1974 con William Vinasco. Tuve la suerte de salvar a 500 personas con un programa de radio y un helicóptero, cuando se incendió el edificio de Avianca en Bogotá. Fui promotor de Rock en muchos conciertos usando el programa Tu y La Música. Tuve la suerte de pertenecer a la estación de radio número uno en su época, Radio Tequendama, que impuso la “música de planchar”. Fui uno de los directores de Caracol Radio hacia 1990 y fundé Radio Activa, que aún existe. Después me desplazo a los Estado Unidos y estuve con la CNN formando parte de TBS y de TNT, también fui locutor de comerciales y dirijo ahora Global Hit, un programa con lo más reciente de la música y que se emite en más de 600 estaciones de radio por el mundo”.

Para finalizar Armando, ¿Cuáles han sido las enseñanzas que te ha dejado esta pandemia?

“Esta pandemia me agarró cuando estaba en Colombia, en una pequeña finca que tengo en Macanal, Boyacá, y cuando ya regresaba para Estados Unidos. Que un enemigo microscópico prácticamente paralizo las grandes ciudades del mundo, lo cual quiere decir que no hay enemigo grande ni pequeño, me deja ver la enseñanza de la humildad y la más importante, entender el valor de la familia, el valor del tiempo, y sobrevivir porque a mucha gente le ha tocado muy duro. Todo esto ha sido increíble, la verdad, pero este es un cambio necesario para agilizar el tele-trabajo, la conectividad y reducir el desplazamiento o las reuniones innecesarias que afectan el medio ambiente”.