Actores

Christian Vázquez

“La verdad, tenía otro concepto de la palabra “migrante”

Por Rossana Azuero

Puedes encontrar tu historia en la película “Carry You With Me”, ya que aborda la vida de dos inmigrantes mexicanos que luchan contra la homofobia y la xenofobia en los Estados Unidos para tener una vida mejor. Está basada en hechos reales.

De una película dirigida por Heidi Ewing y donde tiene como compañero a Armando Espitia, ahora cuando el sigue saboreando el éxito de otro proyecto, Christian Vázquez nos cuenta cuanto de lo que vemos en pantalla de la película “Carry You With Me”, es verdad.

“Prácticamente todo lo que se ve en la pantalla es el reflejo de la realidad, de lo que han pasado estos personajes de Iván y Gerardo. Obviamente la película tiene esa combinación tanto de ficción y realidad, pues todo está encaminado al mismo objetivo, representarlos en lo que en su momento ellos fueron en un principio, cuando se conocieron. Nosotros los actores somos quienes representamos esa memoria emocional, por asi decirlo, de esos recuerdos de ellos y como fue ese proceso antes de irse a los Estados Unidos. Ahí es donde entramos nosotros, es como un realismo mágico y fue lo que compartimos con la directora Heidi. Como eso no está en material de archivo, es donde como actores entramos a cubrir esa parte, pero lo que ve el espectador en todo momento es la realidad”.

Cómo te sentiste para meterte en la piel de Gerardo.

“Fue muy interesante y muy particular porque para bien o mal se han hecho muchas películas basadas en hechos reales y esta es una de ellas. Pero con dos personajes, que son entrañables, que son muy especiales cómo han manejado sus vidas y en este caso estando en este país y todas las circunstancias por las que han tenido que pasar. La directora Heidi anotó que no quería que supiéramos nada de ellos y me dijo, en ti Christian encontré una esencia que a lo mejor tú no te des cuenta cual es y quiero que la explotes, lo mismo le dijo a Armando, ambos tienen que darme toda esa química, esa complejidad tiene que quedar plasmada en la película. Para mi este personaje fue a partir desde el lado humano, quitando ese juicio de porque se fue, al contario, buscando un sueño por mi pareja, por mi familia y por todo lo que tuve que dejar atrás. Ese quizás fue el motor y la pieza clave e importante, el amor que tienes que dar en todo momento, pero al final lo que me llevé de todo eso fue un gran aprendizaje que fue partir del lado humano y desde el corazón”.

Que tal la experiencia de trabajar con la directora estadounidense Heidi Ewing.

“Increíble en todo momento nos llevó en este proceso tan particular. Fue como encontrar un gran tesoro que disfrute de principio a fin y de una manera tan bonita de cómo puedes llegar a amar más lo que haces. Teniendo esa complicidad con Armando y Heidi dentro y fuera del set, fue una experiencia maravillosa. Heidi, lo sigo repitiendo, es uno de los más grandes hallazgos en mi carrera pues más allá que fue mi directora ya es una amiga, entonces el tener de cómplice esta amiga para el día de mañana y el resto de mi vida, se agradece siempre”.

Y con tu compañero de reparto, Armando Espitia.

“Todo el tiempo tuvimos una comunicación especial, fue como un acto de amor de siempre. Él fue un gran compañero en todo momento dentro y fuera del set, y con quien también pude desahogarme en cualquier sentido de procesos ajenos al proyecto y viceversa. Armando es un gran cómplice muy especial trabajar a su lado ya que encontré mucha generosidad, creo que yo también pude ofrecerle eso ser un compañero, en todo momento”.

Fue un reto llevar a la pantalla a un migrante, que ha significado para ti esa palabra.

“La verdad es que antes tenía otro concepto de la palabra “migrante”. A mí me pasó algo muy curioso y es la primera vez que lo voy a contar, cuando estábamos yendo al Festival de Cine de Sundance, en el aeropuerto de la Ciudad de México una persona se me acerca y me aborda como alguien que me conocía, y si, resulta ser que era de Guadalajara de donde soy yo, el papá de un amigo de José Luis y me contó que iba a los Ángeles a lo que le respondí que yo iba a presentar una película, pero el migrante se llama…, ahí vi que esta palabra va más allá de luchar por un sueño”.

“Por eso para mí fue muy hermoso este proyecto, poder contarles la vida de estos personajes y darse cuenta de que no hay que tener miedo de arriesgarse y hacer algo. En mi caso fue el quitarme ese miedo de aventar toda la carne en el asador, por asi decirlo de una manera folclórica. ¿Y qué va a salir? pues un manjar. ¿Cuál es? El éxito de estar haciendo lo que yo quiero, y como actor, este proyecto me enseñó que muchas veces tenemos que salir de esa zona de confort y quitarnos esos miedos que a veces paralizan”.