La Universidad del Exito

Dime con quién andas y te diré quién eres…

Por Daniel Rutois

Después de las feroces elecciones que tuvimos en países como Estados Unidos, Argentina; Chile, Colombia sin duda este tema está muy vigente, pero no entrare en detalles, para no politizar esta columna y no salirme de mi intención.

Su entorno social y comercial es uno de los responsables de su situación financiera actual. La importancia de rodearnos de personas con la actitud de vida adecuada es imprescindible para llegar a nuestras metas.

¿Cuántas veces en su vida? escuchó este refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres” ¿Alguna vez? se puso a analizar el significado del refrán, ¿Pensó en la importancia que estas líneas tienen? ¿Alguna vez? consideró que su presente puede ser el resultado de su entorno. Es decir, de la gente que lo rodea. Si nunca lo hizo, le aconsejo que comience hoy mismo.

Hace unos años fui a un seminario de negocios y había unas sesenta personas, de las cuales más de la mitad habían ido con algún amigo o familiar. Al final del evento me di cuenta de que este día era una prueba más de lo que recalco en mis seminarios, que el entorno lo es todo. Había unas veinte personas que tenían dinero e inversiones y sus acompañantes parecían estar en el mismo nivel socioeconómico. Además, había otras veinte personas que vivían de cheque en cheque ¿y qué creen? Sus acompañantes estaban exactamente en las mismas condiciones. ¿Qué nos demuestra esto? ¡Exactamente! Que copiamos lo que proyecta o tiene la gente que nos rodea. Si papá no tiene dinero, se espera que el hijo no lo tenga. Si mi amigo tiene dificultades económicas, es normal que yo también las tenga.

Ese es el pensamiento que muy posiblemente sin usted saberlo, le está enviando a su subconsciente. Las estadísticas comprueban que muchos jóvenes son idénticamente iguales financieramente a sus padres y prueba de eso es que si mira a su alrededor podrá confirmar esta teoría.

Es triste reconocer que, en el país más poderoso del planeta, en donde el sistema capitalista permite ganar dinero a cualquiera que quiera trabajar, haya gente que dependa de cheque a cheque, o aún peor, que deba más dinero de lo que tiene.
Ser pobre no es pecado y es circunstancial, pero yo me pregunto, ¿alguien puede decir que le gusta ser pobre?

La respuesta obviamente es NO, pero ¿por qué hacemos todo para que la respuesta sea SÍ? Simplemente por dos razones:
1. Por una mala programación mental que no nos permite cambiar esos malos hábitos.
2. Por el entorno, esa gente que nos rodea, que tiene necesidades económicas iguales a nosotros.

“Elegimos a este entorno por estar en una zona de confort que no nos exige nada”.

Si usted considera que, por ahora, se encuentra en una clase pobre o media, se pregunto ¿por qué no tiene amigos millonarios o exitosos? Simplemente porque hoy no tiene nada en común con esta gente. Ni usted se acerca a ellos, ni ellos se acercan a usted. Esto no es discriminación, es sólo que no tienen nada en común y se aburrirían mutuamente.

Usted que quiere superarse y vivir como merece, se debe estar preguntando ¿qué debo hacer si quiero cambiar mi entorno y mi situación económica?

¡Fácil! Comenzar a ser selectivo y elegir nuevos amigos que compartan sus mismas metas, dejar ir a la gente que lo rodea que sea negativa y que no tenga aspiraciones; la que siempre se está quejando y que usted siente que cada vez que los ve, no les deja nada positivo. A esa gente yo la denomino tóxica y aunque le cueste creerme, en muchos casos ellos son responsables de que mucha gente esté hoy en donde está.
“Recuerde que usted es el promedio de las cinco personas que lo rodean”

Ese sería el primer paso, ahora viene el trabajo… recuerde que sin esfuerzo no hay resultados, debe comenzar a educarse financieramente, no me importa si usted trabaja en la construcción o es abogado, debe prepararse para ser alguien con éxito en el campo de las inversiones.

Además, a partir de hoy, piense que su tiempo vale más, aprovéchelo mientras maneja su auto; en vez de escuchar noticias de farándula, o de todo lo malo que sucede en el mundo, escuche algún audio de superación personal, usted verá cómo su mente se va haciendo adicta a este cambio y cada semana se hará más fácil y placentero leer e invertir más en su futuro.

Usted tiene el mismo cerebro que ellos, sólo le falta educación financiera, conducta, perseverancia y aprender a arriesgar, y en menos de dos años usted puede adquirir estos hábitos y ser un nuevo millonario.

¿A qué me refiero con aprender a arriesgar? Conozco mucha gente inteligente y capaz; me animo a decir que a veces el ser inteligente tiene sus desventajas al momento de invertir.

Son muy teóricos y conservadores, tienen dinero ahorrado, quieren invertir, pero diez años después, no invirtieron en nada y ese dinero, o se gastó de todas formas o ganó un 3% de interés al año que se terminó devaluando por la inflación.

“El miedo a invertir es tan destructivo para su bolsillo, como el entorno social tóxico”

Debemos entender que uno fracasa cuando comete dos veces el mismo error, el primer error es sólo una experiencia negativa de la que debe aprender para que no vuelva a suceder. De esta forma seguirá invirtiendo y comenzará a recibir resultados positivos y hasta sorprendentes.

Ahora todo depende de usted. Puede cerrar este periódico y hacer de cuenta que no leyó nada, o puede recortar este articulo y llevarla en su bolsillo, todos los días como compromiso de que comenzará una nueva vida.

¡Hasta la próxima semana!

Daniel Rutois
Motivador financiero & Negociador