Margarita Pasos

Ni la competencia ni la economía: ‘estoy en control’

Por Margarita Pasos

 

Imagínese que compra una computadora personal muy sofisticada, con tecnología de vanguardia, algo nunca antes visto. Una vez que la recibe, busca en la caja el manual de instrucciones, pero no lo encuentra y se frustra. No logra sacarle el mayor provecho a semejante artefacto. Usted y yo vinimos a este mundo con la computadora más sofisticada de toda la historia humana: nuestra mente.

¿Alguna vez le ha sucedido que compra un carro de X marca y, de repente, ve carros de la misma marca y el mismo modelo por toda su ciudad?

No es que ahora haya más gente con ese carro, sino que ahora usted los ve, debido a un “filtro” de la mega computadora que es su mente. En otras palabras, usted no ve el mundo como es, sino como cree que es. Esto es sólo una pequeña muestra del poder de nuestra mente y de cómo la programación que le demos afectará nuestras actitudes, percepciones y resultados.

La buena noticia es que existe un manual de instrucciones para programar bien la mente. Todos los días, en todo el mundo, hay hombres y mujeres logrando mucho más que el ciudadano promedio al seguir el manual de las siete leyes mentales. Hoy hablaremos de la primera: la ley de control.

¿Conoces gente que se queja por todo y siempre busca a quien echarle la culpa de sus problemas? Estas personas padecen de una enfermedad que es mortal para el éxito: “excusitis aguda”.

Cada vez que les pides la razón por la que no han logrado algo, empiezan con las palabras “es que”… Es que mi jefe, es que la competencia, es que la economía. Como esa persona no tiene el poder de cambiar ni al jefe, ni a la competencia, ni a la economía, es una víctima y difícilmente podrá avanzar o cambiar sus resultados.

En cambio, las personas victoriosas dicen: “Yo estoy en control del 100% de mis resultados”. Y, en lugar de buscar culpables, asumen la responsabilidad.

¿Cuál es la buena noticia cuando usted acepta ser el responsable de su salud, sus finanzas, sus logros y demás? Que, si usted es el responsable, lo puede cambiar. Usted está en control. ¿Cómo? Tomando acciones diferentes. Si sigue haciendo lo mismo que le ha llevado quizás a endeudarse o a tener problemas de salud, seguirá obteniendo lo mismos resultados.

A partir de hoy, asuma la responsabilidad y el control de todo aquello que no le gusta en su vida. Es suya y nadie va a venir a cambiarla por usted. Repita constantemente: “Si va a suceder, depende de mí”.

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