La Universidad del Exito

Aprender a vivir…

Por Daniel Rutois

¿Alguna vez pensó en este tema? Tal vez no. Uno aprende a sumar, a leer, a manejar, a jugar algún deporte, a hablar idiomas, a realizar algún trabajo o ejercer una profesión, a negociar, a invertir, a creer en Dios, etc., pero la mayoría de las personas no se sientan a pensar: ¡Ahora debo aprender a vivir!

Creen que es algo automático y que la vida les dará lo que las circunstancias o el destino tienen reservado para ellas. Muchas personas dejan pasar la vida esperando ganar la lotería, cobrar una herencia o simplemente viviendo de placeres momentáneos. Todo esto puede cambiar desde hoy si entiende que aprender a vivir es otra materia que debe aprobar en su vida para disfrutarla y vivirla en plenitud.

Lo primero que debe aprender para vivir como merece es tener paciencia y no vivir ansioso por obtener resultados. En otras palabras: ¡Disfrute el viaje! Una vez que tiene una meta concreta y firme, es cuestión de tiempo y perseverancia acercarse a ella. Tenga en cuenta que su estado mental debe ser el apropiado durante el camino hacia cualquier meta.

Aprenda a disfrutar lo poco o mucho que tiene. Todos tenemos algo que nos hace felices. Si tiene hijos, disfrute de su compañía y sueñen juntos con cómo será el futuro. Sea el mejor maestro y enséñeles a vivir desde ahora, para que no tengan que esperar a ser adultos para descubrir que aprender a vivir es una materia más de la vida.

Si le gusta algún deporte, practíquelo sin descuidar sus obligaciones. Si tiene el carro o auto que siempre soñó, disfrútelo cada vez que se suba a él. Si tiene una casa propia, sienta felicidad por ese logro. Si tiene un trabajo que disfruta, si se levantó esta mañana, si sus seres queridos están sanos, si vive en un país libre, sonría y disfrute lo que tiene.

Todos somos ricos en algunos aspectos; solo debemos identificar nuestras riquezas y no enfocarnos únicamente en nuestras carencias. Si desde hoy piensa en todo lo que tiene, en vez de pensar en todo lo que le falta, verá que en poco tiempo comenzará a sentirse mucho más rico. Recuerde que se dice que el dinero llama al dinero; algo similar sucede con las demás riquezas que posee: cuando aprende a reconocerlas y valorarlas, comienza a descubrir muchas más. Borre la expresión “mala suerte” de su vocabulario.

Si tiene un accidente con su auto, en vez de decir: “¡Qué mala suerte tengo! Justo pasé por ese lugar en ese momento…”, piense: “¿Cuántos miles de veces pasé por aquí y nunca me había ocurrido nada?”.

La mala suerte NO EXISTE. De todo lo que le sucede en el transcurso de su vida, una parte depende de lo que le pasa y una parte mucho mayor depende de la forma en que usted reacciona ante cada situación. Nunca lo olvide.

No podrá evitar tener malos momentos o imprevistos, pero sí puede decidir cómo reaccionará ante cada circunstancia. Si acepta esta simple realidad, podrá comenzar a disfrutar de la vida desde hoy, sin tener que esperar a cumplir una meta. En mis eventos suelo preguntar: si pudiese elegir entre ser más inteligente o tener una mejor actitud, ¿qué elegiría? La mayoría prefiere ser más inteligente. ¡Yo creo que la inteligencia por sí sola no lo hará más feliz ni exitoso, pero una buena actitud SÍ puede hacerlo!

Otra pregunta que nunca falta es: “¿En qué invierto mi dinero?”. Y una de las primeras cosas que les digo es: en viajar. Debe consentirse a usted mismo y a los suyos. Un viaje une a la familia, une a la pareja y le dará nuevas energías, lo que muchas veces se traduce en nuevas ideas para generar nuevos proyectos.

Si tiene problemas con sus hijos, créame que compartir un viaje puede lograr cosas que muchas conversaciones cotidianas no consiguen. El ser humano necesita sentirse amado. Si usted consigue dedicarle tiempo a ese hijo que está atravesando un momento difícil, lo escucha y le demuestra su amor, es muy probable que al regreso de ese viaje vea cambios que antes parecían imposibles.

Muchos de los problemas con nuestros hijos pueden mejorar con amor, presencia, sabiendo escuchar y tratando de comprender. Y todo esto resulta mucho más fácil cuando estamos relajados, lejos de la rutina, compartiendo una cena en un bonito restaurante o simplemente disfrutando juntos del lugar que elegimos visitar.

Estos son algunos de los temas básicos para comenzar a aprender a vivir. Creo que son suficientes para que comprenda y comparta el mensaje.

Ahora que sabe que uno de los secretos para disfrutar la vida es aprender a vivirla, lo invito a que comience hoy. Cada día, sonría por todo lo que tiene y disfrute el camino mientras continúa buscando aquello que todavía desea alcanzar.

¡Hasta la próxima semana!

Daniel Rutois
Motivador financiero & Negociador