Fonseca llena el Vive Claro

Con más de 30.000 personas en una noche memorable
Bogotá vivió una de esas noches destinadas a quedar en la historia de la música en vivo del país. El sábado 24 de octubre, el Estadio Vive Claro fue testigo de una de ellas. Más de 30.000 personas se reunieron para vivir “Fonseca en la Casa”, un concierto con boletería completamente agotada en el que el cantautor colombiano, ganador de nueve Latin GRAMMY®, llevó su música a una nueva dimensión y dio comienzo a una gira internacional que promete extender el alcance de sus canciones mucho más allá de casa.
La celebración comenzó con el talento bogotano. Laura Maré, Manú y Triana, quien además acompaña a Fonseca en los coros, fueron los encargados de abrir la velada, llevando sus propuestas al escenario y preparando el ambiente para una cita que reuniría a miles de seguidores. Era el preámbulo de una noche especial para la capital y para un artista que, después de más de 24 años de carrera, regresaba a su ciudad natal para protagonizar uno de los hitos más importantes de su recorrido.
Sobre las 9:00 p. m., los primeros acordes de “Antes que el tiempo se vaya” anunciaron la llegada de Fonseca. La canción que da nombre a su más reciente álbum y a su nueva gira abrió el espectáculo con una declaración de intenciones: aquella noche no solo celebraría una trayectoria, sino que también marcaría el comienzo de una etapa renovada. Desde los primeros minutos, la puesta en escena desplegó toda su dimensión con una banda de 12 músicos, tarima de gran formato, pantallas gigantes, un elaborado diseño de luces, animaciones y fuegos pirotécnicos que acompañaron la energía de una multitud entregada a cada interpretación.

La música continuó con “Pedacito de playa”, “Entre mi vida y la tuya” y “Venga lo que venga”, canciones que enlazaron el presente discográfico del artista con la alegría característica de su repertorio. Después del primer saludo a los asistentes, Fonseca siguió con “Cómo me mira”, “Loco enamorado”, “Vine a buscarte”, “Enrédame” y “En vivo y en directo”, trazando un recorrido por distintas etapas de su carrera y reafirmando esa cercanía con el público que ha acompañado su historia durante más de dos décadas.
La noche también reservó espacio para las nuevas generaciones de artistas y para las complicidades musicales que han enriquecido el universo de Fonseca. Manú regresó al escenario para interpretar junto a él “Confiésame”, en un encuentro que conectó con los comienzos de su recorrido discográfico. Más adelante, la aparición de Nanpa Básico sumó una nueva textura a la velada: juntos interpretaron “Paraíso” y “No me resisto”, colaboración incluida en el más reciente álbum del cantautor. La presencia de un cuerpo de bailarines, con coreografía de Jimmy Rangel, amplificó la dimensión visual de estos momentos, integrando movimiento, música y narrativa en una propuesta escénica dinámica.
Uno de los pasajes más conmovedores llegó con “Ven”. Acompañado por el coro CantArte, Fonseca dio forma a una interpretación sublime que envolvió el estadio y abrió paso a un cambio de atmósfera. La entrada del mariachi de Ricardo Torres transformó el escenario en una celebración de la canción romántica: “Prometo” se convirtió en la banda sonora de declaraciones de amor y varias pedidas de mano entre el público, recordando la capacidad de la música para acompañar algunos de los instantes más importantes de la vida. La emoción continuó con dos clásicos de la ranchera, “Se me olvidó otra vez” y “Si nos dejan”, coreados por miles de voces.

La fiesta adquirió un nuevo impulso con la llegada de Silvestre Dangond. El encuentro entre ambos artistas, unidos por “Cartagena”, dio paso a una interpretación compartida de esta canción y al éxito vallenato “La indiferencia”.
Fue uno de esos cruces que amplían el significado de un concierto: dos figuras de la música colombiana reunidas en un mismo escenario, ante un público que celebró la complicidad entre sus voces y el lugar que ocupan estos sonidos en la identidad musical del país.
La presencia de Silvestre abrió el camino hacia otro capítulo del repertorio, en el que las raíces y la celebración ocuparon el centro de la escena. Fonseca interpretó “Canto a la vida”, “Jaime Molina”, “Celebrar” y “Si tú me quieres”, enlazando la tradición vallenata con su propia sensibilidad artística. A continuación llegaron “Qué suerte tenerte” y “Por toda la vida”, canciones que mantuvieron vivo el espíritu romántico de la noche y prepararon el terreno para nuevos momentos de conexión con los asistentes.
Con “Simples corazones”, “Volver a verte” y “Por pura curiosidad”, el concierto siguió recorriendo distintas facetas de su discografía. Cada canción encontraba respuesta en un público que no solo reconocía las melodías, sino que las hacía propias, cantando y acompañando al artista en una celebración colectiva. La producción, los arreglos y el movimiento permanente sobre el escenario sostuvieron el ritmo de un espectáculo que, durante casi tres horas, conjugó la dimensión de un gran evento con la intimidad emocional que caracteriza muchas de sus composiciones.
Entonces llegó uno de los segmentos más esperados. A partir de la introducción de una versión a piano y voz del clásico de Fito Páez, “Mariposa Tecknicolor” , Fonseca dio paso a “Arroyito”, seguida de “Hace tiempo” y “Te mando flores”, canciones fundamentales en su historia y en la memoria de quienes han seguido su carrera desde sus primeros éxitos. El estadio se convirtió en un coro multitudinario: temas que han acompañado historias personales, romances, reencuentros y celebraciones volvieron a cobrar vida en una noche que puso en perspectiva el camino recorrido por el artista.

Cuando parecía que el espectáculo llegaba a su final, Fonseca regresó con “Enamorarte mil veces” y “Eres mi sueño”, dos canciones que prolongaron la euforia y mantuvieron al público conectado hasta los últimos instantes.
El resultado fue una presentación de 34 canciones que recorrió distintas etapas de su repertorio, reunió invitados especiales y convirtió el Estadio Vive Claro en el escenario de una celebración musical a gran escala. Con una asistencia de más de 30.000 personas y un contundente sold out, “Fonseca en la Casa” representó mucho más que un concierto: fue la confirmación de una relación construida a lo largo del tiempo entre un artista y su público, y el punto de partida de un nuevo recorrido internacional.
La noche tuvo, además, un significado especial por el momento profesional que atraviesa el cantautor. “Antes que el tiempo se vaya”, su más reciente álbum, está nominado al Latin GRAMMY® 2026 en la categoría Mejor Álbum Tropical Contemporáneo. Con este trabajo, Fonseca abre una nueva etapa creativa que ahora llevará a escenarios de distintos países, acompañado por las canciones que han definido su presente y por los éxitos que han dado forma a su historia.

Después de esta cita multitudinaria en Bogotá, el artista se prepara para continuar el “Antes que el tiempo se vaya Tour”, una gira internacional que recorrerá Latinoamérica y Estados Unidos durante los próximos meses.
FONSECA — ANTES QUE EL TIEMPO SE VAYA TOUR
2026
15 de noviembre — El Salvador, SV — Bahía del Sol
26 de diciembre — Río Hato, Panamá — Buenaventura
2027
6 de febrero — Medellín, Colombia — Daviarena
5 de marzo — Mostazal, Chile — Gran Arena Monticello
6 de marzo — Buenos Aires, Argentina — Teatro Gran Rex
10 de marzo — Tegucigalpa, Hondur




























































































































































































