Mónica Pasqualotto

“Cuando la vida pone pruebas es para demostrar algo”
Por Rossana Azuero
Dentro de su formación profesional Mónica es una gran animadora, modelo, actriz y comunicadora. Actualmente da vida a Mireya en la telenovela ‘Una Maid In Manhattan’ que transmite Telemundo de lunes a viernes a las 8pm/7centro, un proyecto que le encantó y que estaba esperando.
“Esta maravilla se logro gracias a la unión de Sony Pictures y Telemundo de convertir esta película de 90 minutos en una novela de 160 capítulos. El poder participar en ella ha sido una experiencia maravillosa, creo que para un actor y toda la producción no hay nada mas gratificante que tener la respuesta del público y esta novela ‘Una Maid En Manhattan’, la ha tenido”.
Caracterizada en su personaje de Mireya la actriz venezolana nos habló de su participación en la novela y de su lucha como profesional de las artes.
“Me llegó un papel a mis manos muy bonito porque era la maestra de Lalo, el hijo de la protagonista, un chico súper dotado. A Mireya le toco percibir eso y ayudarlo para que ese regalo que le había dado la naturaleza fuera llevado por el camino del bien. Trabajar con niños es muy gratificante y divertido, ellos están ahí es jugando, se aprenden el libreto claro y son muy profesionales, pero cuando dicen; uno, dos, cinco y acción… el niño te devuelve esas ganas de jugar en escena que de repente el adulto pierde”.

Junto a su esposo Mónica formó una compañía de producción y asegura que se están haciendo cosas muy importantes en esta parte del continente. “De hecho el último largo metraje se filmó entre Venezuela y Londres, es una película Venezolana hecha en ambos idiomas y en ambos países”, afirma.
Gracias a este proyecto que recorrió festivales, nos dice la también cantante, lograron el contacto con un distribuidor en Los Angeles para producir una trilogía de películas, en la onda de la comedia romántica, para ser vistas en familia.

Dejó una carrera de 15 años como conductora y actriz en su país, sus grandes logros se quedaron en Venezuela, pero ella solo espera que los sueños que trajo como equipaje en su maleta se hagan todos realidad, admitiendo que es un nuevo comenzar.
“En todo el sentido de la palabra. Tienes el bagaje de la experiencia para demostrarle a la gente que puedes, pero tienes que arrancar de ceros nuevamente y lo único que tienes que hacer es no rendirte. Si fuiste capaz de hacerlo una vez puedes hacerlo dos veces, esta es una experiencia de vida, tú puedes haberlo tenido todo en algún momento y ahora puedes encontrarte sin nada en las manos, esto me demuestra a mí que no hay imposibles. La única manera de no tener resultados es quedarte en tu casa diciendo: ¿cuando llegara el día de mi suerte? Pero cuando la vida pone pruebas es para demostrar algo”.
Mónica Pasqualotto quiso compartirnos como conoció a su esposo, el director alemán Ralph Kinnar, quien ha trabajado en la BBC de Londres y en varias obras exitosas de Broadway.
“La vida me puso un alemán de por medio, quien lo iba a decir. Nos conocimos en el rodaje de una película en Venezuela, él era el director y yo la protagonista. Todo fue muy gracioso porque ellos estaban buscando una actriz para ser comedia romántica en mi país y Ralph pasaba todos los días frente a una valla de publicidad de un spa que había en Caracas donde yo estaba ahí, un poco semidesnuda, tapada con unos trapitos nada mas, pero él decía: esta chica tiene una cara cómica. Asi fue como me ubicaron para esa película y ahí nació la historia de amor”.

Finalmente nos cuenta la actriz y animadora que ahora está estudiando alemán.
“Llevo dos años, es un poco difícil y lo que se es suficiente para que mi suegra me quiera”, lo afirma riendo. “Recuerdo que cuando fui a conocerla mi esposo me dijo: lo primero que mi mamá te va a decir es, mucho gusto, como está, y te preguntará si estas cansada. Todo eso me lo aprendí en alemán y ella juraba que yo sabia su idioma, pero cuando me preguntó si quería helado le respondí: no, muchas gracias, estoy cansada y es un placer conocerla. (Risas) Es que era la única frase que me sabia”.







































































































































































































