Quien eres?

Por María Marín
Estoy segura que alguna vez has escuchado a algún consejero, motivador, psicólogo, predicador, o hasta un sabelotodo, decir: “!para ser feliz tienes que conocerte a ti misma!” Esto suena muy filosófico, pero en la vida práctica ¿!qué rayos significa eso de conocerse a uno mismo!?
Se supone que nadie tenga problemas en saber quien es, ya que aquellos que menos se conocen, pasan por lo menos 24 horas al día
con ellos mismos.
Si tu y yo tuviéramos la oportunidad de conocernos y mientras tomamos cafecito te preguntara: ¿Quién eres? Seguramente me responderás combinando tres aspectos: tus roles, tus creencias o tus emociones.
Si me dices: “soy estudiante, secretaria o ama de casa”, te presentas por tus roles o responsabilidades. Si me confiesas: “, soy cristiana, budista o demócrata”, te catalogas por tus creencias o ideales. Si me cuentas: “soy cariñosa, leal, insegura o fracasada,” te defines por tus emociones.
Estos son sólo “sellos” que te has puesto de acuerdo a tus acciones o las opiniones de otros. Quiero motivarte a que cambies aquellos que no te gustan ni te benefician. La opinión que tengas de ti, es lo que determina tu presente y tu futuro. ¿Acaso no te has dado cuenta que todo lo que opinas de ti, es precisamente lo que manifiestas en tu vida? Si dices: “soy desorganizada”, tu habitación es un campo de batalla. Si refunfuñas: “soy gorda”, sin dudas estas sobrepeso. Y si alegas: “soy una fracasada”, siempre todo te sale mal.
Hay tres razones que te impiden arrancarte esos “sellos”. Uno: falta de disciplina, dos: falta de convencimiento y tres: temor a decepcionarte.
Date la oportunidad de cambiar las opiniones negativas que tengas hacia ti. Si te has catalogado negativamente, porque actuaste de cierta forma y ahora te conoces como: “estúpida, débil, mentirosa o irresponsable ¡Atención!, hacer algo estúpido es muy diferente a ser estúpido, tener una debilidad no es lo mismo que ser débil y haber dicho una mentira, no significa que eres un mentiroso.
Te sugiero que hagas el siguiente ejercicio. Pregúntate ¿Quién soy? Y sin pensarlo mucho, escribe las primeras opiniones que vengan a tu mente. Aquellas declaraciones que no te hagan feliz ¡táchalas!
Si piensas que es imposible cambiarte ese sello, es porque todavía no te conoces. Conocerte a ti misma, es reconocer la grandeza y el potencial que hay dentro ti y mostrarlo al máximo. Desde hoy, ¡ponte un nuevo sello que esté en armonía con la persona que quieres ser y las cualidades que anhelas poseer!
Maria Marin es motivadora y autora del bestseller Mujer sin límite. Ella conduce el programa de radio nacional “Tu vida es mi vida”
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